Es posible que alguna vez hayas visto en tu piel pequeñas protuberancias blancas y duras que parecen verrugas o granos. Se trata de los llamados milios, que aparecen por la acumulación de queratina en la superficie.
Los milios son inofensivos y no significan que tengas ninguna enfermedad, pero pueden resultar molestos a la vista, ya que suelen aparecer en las mejillas o debajo de los ojos. Baños de vapor: Un baño de vapor es estupendo para estimular el flujo sanguíneo, abrir los poros y eliminar la suciedad y las células muertas de la piel.
Puedes utilizar este método como tratamiento y también para prepararte para otras soluciones. Exfoliante de miel, azúcar y limón: Exfoliante de miel, azúcar y limón: La miel junto con el limón tiene propiedades antibacterianas que ayudan a limpiar la piel. La miel también es buena para mantener la humedad, mientras que el azúcar ayuda a exfoliar la piel muerta. Mezcla una cucharada de miel con zumo de limón y un poco de azúcar. Ponte esta mezcla en la cara durante unos quince minutos y luego lávatela.
Exfoliación de granada: La granada tiene cualidades calmantes que combaten la inflamación. Tritura las cáscaras secas de granada y mézclalas con miel. Aplícate esta pasta en la cara durante quince minutos antes de enjuagarte. Hazlo a diario durante unas semanas para notar los cambios.
Desterrar los milios: cómo evitarlos