Transformar un apartamento después de varios años de alquiler a diferentes inquilinos no es una tarea fácil. Las renovaciones en dicho apartamento pueden parecer una carga insuperable a primera vista.
El apetito viene comiendo
Con la llegada de su hija pequeña, la joven familia decidió tomar esto en serio. Era necesario que la niña tuviera un apartamento cómodo y seguro, ya que el entorno anterior no favorecía su desarrollo tanto como lo obstaculizaba. Se necesitaban cambios. Fue entonces cuando el jefe de familia tomó la decisión de hacer las renovaciones él mismo.

El apartamento es un estudio de una sola habitación, con una superficie de 43 metros cuadrados. No es muy grande, especialmente para una familia con un niño; en el futuro, inevitablemente surgirá la cuestión de una segunda habitación. Sin embargo, para los primeros años, es una excelente opción para vivir de forma independiente.

Dans el pasillo, hemos colocado el mismo suelo, elegantemente bordeado, y hemos eliminado todo lo superfluo. También hemos colocado a lo largo de la pared un bonito armario para las pertenencias, para no tener que liberar espacio en la habitación para ello.

La habitación principal estaba destinada para toda la familia, así que tuvimos que arreglárnoslas para que todo cupiera.

Los propietarios la dividieron en dos partes: por un lado, está la cuna para el bebé, una mesa para cambiar pañales y también un área de trabajo con una computadora.

El antiguo estudio se ha convertido en modestos apartamentos donde uno desea regresar después de un día difícil.